Todo comenzó con HISTORIAS DESDE MI BLACKBERRY, pero la necesidad creativa y las exigencias tecnológicas me llevó a este modesto RAZR desde donde compartiré con ustedes, este título que me parece muy ostentoso, pero lo he llamado MEMORIAS DE RAZR (modelo de cel), que no son más que cuentos breves, y de seguro, alguna memoria personal o ajena... ¡Sean bienvenidos¡
lunes, 10 de agosto de 2015
domingo, 26 de julio de 2015
Saludos amigos
Recordarles que la presentación del libro EL CELULAR DEL DIABLO, sí o sí, será el
MARTES 28 A LAS 7:00 PM AUDITORIO CLORINDA MATTO DE TURNER
MARTES 28 A LAS 7:00 PM AUDITORIO CLORINDA MATTO DE TURNER
(Por algunos cambios en el programa impreso, se ha puesto otra fecha. Pero reitero, la presentación de EL CELULAR DEL DIABLO, será el 28 a la 7pm.
Parece que alguna diablilla estuviera alterando las cosas)
Parece que alguna diablilla estuviera alterando las cosas)
Espero nos podamos ver y compartir este nuevo libro de relatos breves de ficción,en la FIL- Lima 2015, para la presentación.
No dudo que será un maravilloso público endiablado por compartir estas historias, escritas en mi celular y que ahora comparto, con quienes quieran leerlo. Gracias.
No dudo que será un maravilloso público endiablado por compartir estas historias, escritas en mi celular y que ahora comparto, con quienes quieran leerlo. Gracias.
Ojo pestaña y ceja: el autor y los presentadores no son diablos. Aunque...
viernes, 22 de agosto de 2014
Este frío de invierno
Ese adorado cuerpo ahora se cubre y encubre
del vendaval que azoradas la tiene.
Las chalinas variopintas las envuelven
cual serpientes ahorcando el frío
o tapando un cuello de cisne terso y acaramelado.
Ahora el frío se acompaña de un chispeo de lluvia
y un poncho cubre el árbol y sus ramas.
Caminan presurosas
Caminan sobre el agua
que se acumula a cada paso,
mientras el viento helado, las lleva con manos tersas
e imperceptibles y
displicente, de un lado a otro.…
Los ánimos han pisado un abismo de letargo,
y acurrucadas, se confunden abrigos,
chompas, casacas, sacos y poleras. En mil diseños y colores,
intentando alegrar el
día
pedro lg
Imagen de internet D.R
Enviado desde mi smartphone BlackBerry 10.
viernes, 21 de febrero de 2014
viernes, 11 de octubre de 2013
La cola del hambre
La cola
del hambre
Que recorre tu extenso cuerpo viejo y extenuado. Joven y
malvivido.
Que se aprendió la hora en la que sirven en el comedor popular
Que se aprendió la hora en la que sirven en el comedor popular
los frugales menjunjes y ralos tés calman los vórtices
estomacales.
Paliativo
en charolas enmohecidas en gobiernos insensibles
Donde las escasas monedas campanean en los bolsillos cerca a la panza
Donde las escasas monedas campanean en los bolsillos cerca a la panza
y reverberan en los oídos de tísico
Se ve y
siente
como aroma de yerba luisa en derredor del comedor,
como aroma de yerba luisa en derredor del comedor,
la vejez del
hambre
el hambre de la indigencia
el hambre del olvido
Hombres y mujeres se confunden
el hambre de la indigencia
el hambre del olvido
Hombres y mujeres se confunden
Y
el más ruin
el hambre de la miseria y el olvido
En el invierno más crudo y el verano más fiero
el hambre de la miseria y el olvido
En el invierno más crudo y el verano más fiero
La
indigencia
El infierno o el cielo
La anemia y la tifoidea con guadaña camina cabizbajo, ida y vuelta, en la larga cola de hambrientos comensales
El infierno o el cielo
La anemia y la tifoidea con guadaña camina cabizbajo, ida y vuelta, en la larga cola de hambrientos comensales
Charolas
que cascabelean pronto. Pan y más pan es el complemento y suplemento
La vejez
es la peor enemiga, la amiga y el paradero final
El chasquido de cucharas y
tenedores, en concierto animal
condicionan, también, según Pávlov.
El albur de la vida nos puede tener reservada una
silla y una mesa.
¡Cuidado animal presumido…¡
PLG
| Enviado desde Yahoo! Mail con Android |
domingo, 11 de agosto de 2013
Ladrón loco
El frío mordaz del intenso invierno carcomía el
cuerpo. Era pasado las diez de la mañana.
Oe loco. Calladito nomás. Da tu maleta.
Se lo entregué sin duda y viendo aquella pistola. Tanteó su peso, mirando como loco a todos lados. Solo su compinche, de campana, saliendo del paradero del Metropolitano.
Oe loco y onta tu laptop
No tengo ni mierda.
Celu o villegas?
Nada. Más cagado que pelo de culo
Estaba cerrado el morral y los cierres le entorpecían, parece que no quiso perder el tiempo.
Sólo tengo papeles.
Profe?
No. Escribo poemas y cuentos.
Cambió algo el rostro envenenado.
Ah que paja. Lárgate loco e mierda. Antes que me cruce.
Se lo entregué sin duda y viendo aquella pistola. Tanteó su peso, mirando como loco a todos lados. Solo su compinche, de campana, saliendo del paradero del Metropolitano.
Oe loco y onta tu laptop
No tengo ni mierda.
Celu o villegas?
Nada. Más cagado que pelo de culo
Estaba cerrado el morral y los cierres le entorpecían, parece que no quiso perder el tiempo.
Sólo tengo papeles.
Profe?
No. Escribo poemas y cuentos.
Cambió algo el rostro envenenado.
Ah que paja. Lárgate loco e mierda. Antes que me cruce.
Temblándome los huevos como
campanillas del susto. Caminé escribiendo esto en mi celular. Cruzando La
Alameda de la Solidaridad por el lado Sur del Estadio Nacional.
![]() |
| El silencio y la soledad, en estos casos, es de tener cuidado |
https://www.evernote.com/shard/s228/sh/15b82a24-e2b3-4db3-ba36-2ebadcd55626/ba951adb22c249c8c682316eaaa083e0
sábado, 18 de mayo de 2013
Despierta el cortanalgas
Atraparon al
corta nalgas!!!! Así titulan los diarios, serios y amarillos; las radios y
noticieros televisivos chancaron con el tema, varios días. Pero era el
cortanalgas que trajeron de los EE UU. El de Arequipa seguía en su parafilia.
Claro que tiene. Es dueña y propietaria de un buen culo
¡Claro! –pensó–. Verlas pasar. Sólo pasar. Blancas, redondas,
llenitas, firmes. Waw. Y solo mirar.
Caminó. Ida y
vuelta, varias veces. Varias veces recorrió el mismo camino y todos, pero todos
sin excepción, incluyendo el indeciso y confundido Otto. Miramos, mascullamos
algunas ganas que se reflejaban y alborotaban entre las piernas. Es que eso no
se veía a cada rato, todos los días: al menos por aquí.
Pasó ella con
cámara fotográfica, perennizando los balcones y la gente en este bello
atardecer. Lucía sus nalgas en ese pantalón de buzo negro pegado como su piel
al cuerpo. Contrastaba con su piel blanca, no tanto como el sillar o el Misti;
pero era ese, blanco tentación, que cuando se agachaba para hacer una mejor
toma, se descubría algo de ella que la hacía más y más deseada. Hasta pensó en
buscar un motivo para hacerle conversación, cuando en algún momento estuviera
sola, unos momentos, por el festival del libro en Los altos de la Municipalidad
de Arequipa.
El jueves, no
fue Jueves Santo, ni jueves de los que escribió Vallejo; fue un jueves de
noviembre a las 5 y 57 de la tarde, cuando el sol se despintaba en la tarde y
las acuarelas mate, pincelaban el campanario de la catedral y el Misti dejaba
sentir su aliento frío. Las palomas aún revoloteaban en toda la plaza, pero
sobre todo, en derredor de la pileta que derramaba su agua cristalina. Donde
unos se tomaban fotos y otros daban de comer a las palomas.
¡Puta¡ Qué
mierda. Cómo le ha cortado ese loco las nalgas. Qué desperdicio –comentó
Alfonso mostrándome El Correo.
Puta ¡No! –Repliqué- Es la hembrita que caminaba por
aquí.
Y Alfonso lanzó
el cuchillo al corazón: La gringuita desangrada murió en el Goyeneche. Es larga
la historia –acotó, pasando la hoja de policiales-.
Los peritos de
criminalística de la policía, están preocupados por la dificultad del caso. El
identikit, no ayuda –así como las declaraciones de algunas víctimas–. Todos los
colegas tienen cara de arrechos y, cada vez más, se parecen a ese, dijo entre
dientes el comandante encargado de las investigaciones.
Oye, franco franco,
qué se sentirá cortarle la nalga a una hembra? Ah?
Pasaba por los
serenos, entre la gente apresurada o distraída –preocupada en sus cosas– y zaz…
un choque, un roce, una caricia libidinosa, tolerable quizás… Amiga, estás sangrando...
No, estoy con la regla… ¡No¡ mira,
atrás… ¡Oh no¡ Se tocaban y como un labio muy fino, que rodeaba el pantalón
pegado, bordeaba un hilo de sangre.
Todo comenzó como
una caricia, temerosa. Otra caricia y otra. Claro que con sangre, pero es así.
Tengo que parar la mano.
Afuera, la policía está con sus problemas,
escándalos y con otros desafíos. Algunos hasta ya lo olvidaron creo… Me provoca
volver a salir, me aburre la universidad.
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